CHILE (Pulso) — Confirmado. El gobierno de Chile abrió una mesa de trabajo con gremios de camioneros por el alza del diésel.
La reunión se realizó este miércoles con el subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler. El encuentro dio continuidad a una cita previa con Hacienda.
Koehler dijo que el gobierno propuso reunirse de nuevo dentro de los próximos 15 días. En ese plazo, elaborarán «alguna propuesta» para enfrentar el «impuesto negativo».
También buscarán construir un indicador de referencia. La meta es medir con eficiencia las variaciones del precio de los combustibles y el diésel.
Los dirigentes de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile y de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile expresaron preocupación por las alzas continuas.
Según la declaración, las bases, especialmente pymes, no tienen márgenes para enfrentar aumentos continuos. También advirtieron que el problema podría agravarse si Estados Unidos cierra las ventas de diésel al extranjero.
Los gremios plantearon dos prioridades. La primera es un mecanismo legal y vinculante de recargo por combustible.
La segunda es revisar de inmediato el Mepco y la distorsión que afecta al Componente Variable del Impuesto Específico al Diésel.
La declaración agrega que no piden subsidios. Piden instrumentos técnicos para corregir distorsiones y vacíos en la estructura de costos.
El fondo del conflicto es claro. Cuando sube el diésel, sube la carga sobre el transporte y sobre el costo final de mover bienes.
También queda en evidencia otra tensión: el aparato estatal define impuestos y mecanismos, pero luego debe corregir sus efectos. Para el sector privado, eso significa menos margen y más incertidumbre.
La señal política importa. Si el gobierno cumple en 15 días, ganará tiempo con los gremios. Si no entrega respuestas concretas, el costo recaerá otra vez sobre camioneros, pymes y usuarios finales.