MÉXICO (Pulso) — Confirmado. Estados Unidos vendió más gas natural licuado al mundo. Sus exportaciones crecieron 23% en el primer semestre de 2026, frente al mismo periodo del año anterior.
México depende de ese mercado. Obtiene de Estados Unidos cerca de tres cuartas partes del gas natural que consume. Gran parte llega por ductos desde Texas.
Ese insumo sigue siendo barato. El gas que México compra por ducto a Estados Unidos costó alrededor de 36% menos en el primer semestre de 2026 que en el mismo periodo de 2025.
La abundancia de gas en Texas ayuda a contener precios. En Waha, la oferta puede superar la capacidad de transporte. Cuando eso ocurre, los precios pueden volverse negativos.
La Reserva Federal de Dallas dijo que los grandes volúmenes de gas de lutitas por fracking han dado una oferta amplia para México. Eso mantiene bajos los precios de la electricidad para industrias y hogares.
Aparajita Datta, especialista en política energética de la Universidad de Houston, dijo que México obtiene mejores precios por ducto que con GNL por barco.
La diferencia es amplia. Mientras el GNL en Asia llegó a acercarse a los 30 dólares, Henry Hub rondó los 3 dólares.
La Secretaría de Energía reconoce que el precio del gas en México está ligado a referencias estadounidenses como Henry Hub. Wood Mackenzie prevé que en 2035 el precio en Estados Unidos suba a cerca de 5 dólares.
Los economistas de la Reserva Federal de Dallas estiman que Henry Hub podría mantenerse entre 3 y 5 dólares hasta 2030. También señalan reservas equivalentes a aproximadamente 130 años de consumo.
En el corto plazo, México conserva una ventaja energética clara. Eso beneficia a la industria y a la atracción de inversiones. Pero también deja una lección incómoda: la competitividad del país depende de un insumo que no controla. Cuando el aparato estatal local no asegura energía suficiente y barata, el mercado externo termina marcando el costo.
Para la libre empresa, el mensaje es directo. La energía asequible sostiene producción, empleo e inversión. Si el precio sube en Estados Unidos, la presión llegará a México. Hoy, sin embargo, el gas barato sigue siendo una ventaja para el país.