FRANCIA (Pulso) — El exvicepresidente argentino Carlos Ruckauf afirmó que existe un informe de la inteligencia francesa. Según él, el documento advierte sobre un plan impulsado por Turquía y Catar. El objetivo: convertir a Francia en un país islámico en diez años.
Ruckauf realizó las declaraciones en el streaming Carajo. Aseguró que el informe «está arriba del escritorio del presidente Macron».
Según el exfuncionario, la estrategia contempla financiamiento de mezquitas en territorio francés. El plan buscaría, según sus palabras, «ayudar económicamente a que se instalen mezquitas que compartan la posición de esos dos grandes países sunitas».
Ruckauf también vinculó a Catar con Hamás. «El dinero para mantener esa organización terrorista vino siempre de Catar», afirmó, según la fuente. Agregó que Hamás «nunca fue un proxy de Irán hasta los ataques del 7 de octubre».
Sobre Turquía, señaló: «La potencia más clave del mundo sunita es Erdogan».
El exfuncionario describió además componentes demográficos y culturales del supuesto plan. Habló de «plantar las costumbres islámicas en zonas clave cercanas a París e impulsar la natalidad de ese sector».
Importante: la existencia del informe proviene exclusivamente del testimonio de Ruckauf. Ninguna fuente oficial francesa lo ha confirmado. El Elíseo no ha emitido declaración al respecto.
Lectura editorial. Si el documento existe, su contenido plantea una pregunta incómoda para los gobiernos occidentales: hasta qué punto el financiamiento externo de infraestructura religiosa constituye una herramienta de influencia geopolítica. Francia lleva años debatiendo la financiación extranjera de mezquitas. La soberanía cultural y la cohesión social no se defienden con eufemismos. Se defienden con transparencia, legislación firme y voluntad política.


