VENEZUELA (Pulso) — La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York rechazó la solicitud de Cilia Flores para salir de prisión.
En un memorando ante la justicia estadounidense, los fiscales dijeron que Flores representa un «riesgo extremo de fuga» y un «peligro para la comunidad». También sostuvieron que podría enfrentar una condena mínima de 40 años si es declarada culpable.
Flores es esposa de Nicolás Maduro y ex primera dama de Venezuela. Ella y Maduro enfrentan cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y corrupción. Ambos se han declarado inocentes.
La defensa pidió hace dos semanas su traslado a una residencia privada. Planteó vigilancia armada permanente, monitoreo con GPS, restricciones a las visitas y control de llamadas telefónicas.
Los abogados dijeron que la petición responde a motivos de salud. Señalaron que Flores no tiene antecedentes penales. También afirmaron que pudo haber sufrido un infarto leve en julio y que necesita procedimientos invasivos.
La Fiscalía rechazó ese argumento. Consideró que la supuesta necesidad médica de una liberación «carece de fundamento». Además, dijo que el cateterismo había sido planteado como condición para una eventual liberación.
La defensa tiene hasta el 30 de septiembre para responder. El juez federal Alvin K. Hellerstein programó una audiencia para el 8 de octubre. El juicio está fijado para el 1 de junio de 2027.
El caso vuelve a mostrar el costo institucional de la impunidad política. Cuando una acusada enfrenta cargos graves, la Justicia debe priorizar el riesgo procesal y la seguridad pública.
También importa el principio de igualdad ante la ley. La residencia privada no puede convertirse en atajo para quienes buscan privilegios frente al sistema penal.


