UCRANIA (Pulso) — Confirmado. Las autoridades ucranianas difundieron un video que muestra a un dron ruso persiguiendo a un hombre en un mercado de Kherson. El dispositivo detonó a pocos metros de la víctima.
La víctima es un comerciante de 52 años. Sobrevivió al ataque. Sufrió heridas por esquirlas, una conmoción cerebral y lesiones por onda expansiva, según la administración militar regional.
El presidente Volodimir Zelensky condenó el hecho. Afirmó que estas acciones forman parte de lo que las autoridades locales llaman «safaris humanos»: ataques con drones dirigidos específicamente contra personas ajenas a las hostilidades.
El canciller ucraniano Andrí Sibiga calificó el video como nueva evidencia de ataques deliberados. Pidió mayor presión internacional sobre Moscú.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y Human Rights Watch concluyeron, en informes previos, que existe evidencia consistente de ataques deliberados contra civiles en Kherson. Señalaron que estas acciones podrían constituir crímenes de guerra y, en algunos casos, crímenes de lesa humanidad. Las investigaciones documentaron cientos de víctimas causadas por drones sobre zonas urbanas alejadas de objetivos militares.
Rusia rechazó las acusaciones. Moscú sostiene que sus fuerzas atacan exclusivamente objetivos militares y niega operar contra la población civil. Califica las denuncias como parte de una campaña informativa de Kiev y sus aliados.
El episodio vuelve a exponer el costo humano real de la guerra sobre civiles comunes. Un comerciante en un mercado, sin ningún vínculo con las hostilidades, convertido en blanco. Mientras Moscú repite sus desmentidos de manual, la evidencia documentada por organismos internacionales independientes se acumula. La presión que pide Kiev no es retórica: sin consecuencias concretas, estos ataques no tienen razón para detenerse.


