COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Abelardo de la Espriella pidió a la justicia que evalúe negociaciones con investigados por corrupción.
La propuesta apunta a quienes, según sus palabras, fueron parte de la cadena de corrupción del gobierno anterior. El presidente dijo que podrían colaborar a cambio de beneficios, pero solo si entregan pruebas.
«A los corruptos en las cárceles, a los investigados y a los que serán procesados les digo: arrepiéntanse, piensen en sus familias y tendrán un castigo atenuado por la colaboración», afirmó.
La intervención ocurrió el domingo 27 de septiembre de 2026. De la Espriella habló tras la decisión del Consejo de Estado sobre Iván Name, a quien vinculó con el caso de la UNGRD.
El mandatario calificó esa decisión como «dura y compleja». También sostuvo que el Consejo de Estado decretó la muerte política del expresidente del Senado.
En paralelo, dijo que encabezará las acciones contra organizaciones criminales. También defendió la estrategia de seguridad de su gobierno.
Según el Gobierno, el operativo en Santa Marta dejó 23 detenidos, 18 en Magdalena y cinco en La Guajira. También reportó seis allanamientos y la reapertura de cinco bloqueos.
La lectura política es clara. De la Espriella busca convertir la colaboración judicial en una herramienta de presión contra la corrupción.
Para la línea de esta casa, el punto central es otro. Si hay dinero público desviado, el Estado debe recuperar orden y castigo efectivo. No más impunidad para redes que capturan recursos de los contribuyentes.
También importa la señal institucional. La justicia, no la complicidad política, debe empujar los casos hasta el final. Cuando el aparato estatal premia la verdad y castiga el saqueo, mejora la confianza pública.
