CHINA (Pulso) — China inició este jueves ejercicios militares con fuego real en el estrecho de Taiwán. Las maniobras durarán dos días, según autoridades marítimas chinas.
Las operaciones se desarrollan entre las 06:00 y las 18:00 horas. El área de actividad es la proximidad de la isla de Dongshan, frente a la provincia de Fujian. Beijing estableció zonas de exclusión para embarcaciones civiles y pesqueras.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán condenó los ejercicios de inmediato. Según el comunicado de Taipéi, Beijing «incrementa deliberadamente la presión» sobre la isla. El gobierno taiwanés acusó a China de poner en riesgo la estabilidad del estrecho y de todo el Indo-Pacífico.
Las maniobras comenzaron un día después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el canciller chino Wang Yi mantuvieran conversaciones. Taiwán figuró entre los principales temas abordados, según la fuente.
China considera a Taiwán una provincia bajo su soberanía. El gobierno taiwanés rechaza esa reivindicación. Sostiene que el futuro de la isla debe decidirlo su propia ciudadanía.
En los últimos años, Beijing incrementó la frecuencia de ejercicios alrededor de Taiwán. Despliegues de buques, aeronaves y lanzamientos de misiles forman parte del patrón. Las autoridades taiwanesas denuncian que el objetivo es intimidar a la población.
Confirmado. El cronograma de Beijing no es casual. Los ejercicios llegan horas después de un contacto diplomático de alto nivel con Washington. La señal es clara: Beijing usa la presión militar como palanca negociadora. Cada zona de exclusión impuesta al tráfico civil es un recordatorio de que el régimen chino define las reglas en sus propios términos. Las democracias de la región —y sus socios— tienen frente a sí un patrón que se repite y se intensifica.


