CHILE (Pulso) — El gobierno anunció desde Magallanes que la defensa quedará fuera de los recortes.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, dijo que habrá adquisiciones y renovaciones de equipos militares. También afirmó que se hará íntegramente el aporte requerido al fondo creado por la Ley de Financiamiento de las Capacidades Estratégicas de la Defensa Nacional.
Según detalló Barros, la medida busca una «nueva etapa» para el sector. Entre los equipos mencionados están la renovación de la flota de aviones F-5, el reemplazo de helicópteros UH-1H y la actualización de tanques.
La decisión llega cuando Perú y Argentina han comunicado compras de material bélico. La fuente también recuerda que Chile no realiza compras de este tipo desde 2009.
El contexto, además, es sensible en el extremo sur. La nota menciona controversias por declaraciones de generales argentinos sobre el Estrecho de Magallanes.
Marcelo Masalleras, director de estudios de AthenaLab, valoró el anuncio. Dijo que «da cuenta de la intención del gobierno de recuperar capacidades estratégicas». Pero advirtió que renovar plataformas obsoletas «no es suficiente».
Alfonso Kaiser, académico de la Universidad de los Andes, sostuvo que el anuncio cubre gastos que debieron hacerse antes. Añadió que el ajuste es insuficiente si no se mantiene la inversión.
El senador Cristián Vial también respaldó la medida. Dijo que, si Chile no hace nada, Perú y Argentina podrían superarlo en potenciales.
La lectura política es clara. La defensa no puede depender de la última urgencia ni de la caja del momento. Un país serio protege su soberanía con planificación, gasto suficiente y equipos al día.
Aquí no está en juego una consigna. Está en juego la capacidad real del Estado para disuadir riesgos y resguardar territorio. Cuando el aparato militar se atrasa, el costo termina pagándolo el país entero.


