ARGENTINA (Pulso) — Chevron proyecta triplicar su producción de petróleo y gas no convencional en Vaca Muerta hacia 2035. Lo hará como parte de su plan de expansión en El Trapial, uno de sus desarrollos hidrocarburíferos centrales en la Argentina.
La empresa produce hoy unos 40.000 barriles equivalentes de petróleo por día en el área. Esa producción se compone, aproximadamente, de 70% petróleo y 30% gas. El desarrollo cuenta con 47 pozos productivos.
Para avanzar, Chevron presentó al Gobierno nacional un proyecto para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, el RIGI, por aproximadamente USD 13.800 millones. La iniciativa contempla el desarrollo integral de El Trapial y queda sujeta a las definiciones de las autoridades nacionales y provinciales.
Desde Chevron destacaron la importancia de contar con reglas que den previsibilidad a las inversiones de largo plazo. «Marcos como el RIGI, que contribuyen a la previsibilidad regulatoria e incentivan las decisiones de inversión a largo plazo, son pasos clave para la industria energética», señaló la petrolera al solicitar su incorporación.
La expansión se apoya en la transformación de El Trapial, desde un yacimiento convencional hacia la producción de shale. Chevron adquirió el área en 1999 y comenzó allí el desarrollo de Vaca Muerta en agosto de 2022. Hoy dispone de 12 pads en producción y 47 pozos activos. Para 2026 prevé incorporar otros 12 pozos.
La infraestructura instalada también marca la escala del proyecto. Los pozos pueden descender entre 2.800 y 3.100 metros verticalmente. Luego se extienden alrededor de otros 3.000 metros de forma horizontal dentro de la formación.
La producción gasífera en El Trapial ronda actualmente los 2,3 millones de metros cúbicos diarios. La compañía cuenta con una planta compresora con capacidad para procesar hasta 3 millones de metros cúbicos por día.
El dato central para el mercado es claro. Hay una inversión privada de gran escala sobre la mesa. Y hay una señal concreta de que las reglas importan más que el discurso. Cuando el marco regulatorio da previsibilidad, el capital llega. Cuando el Estado complica, la inversión se frena. Aquí, Chevron pidió reglas estables para comprometer USD 13.800 millones.
Para la Argentina, el contraste también es evidente. La oportunidad productiva existe. El desafío es no trabarla con burocracia, arbitrariedad o incertidumbre. En energía, la libre empresa necesita seguridad jurídica. Sin eso, el potencial de Vaca Muerta queda atado al aparato estatal.

