ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Luis Caputo habló en París ante empresarios e inversores. Dijo que el riesgo no está en las elecciones ni en el tipo de cambio.
El ministro sostuvo que el problema es «perder la oportunidad de invertir en la Argentina». También afirmó que una de las claves de la gestión de Javier Milei fue respetar la «santidad de los contratos» y los derechos de propiedad privada.
Caputo dijo que el Gobierno lidió con «la peor herencia económica de la historia de Argentina». Señaló defaults, expropiaciones, confiscaciones, «pesificaciones asimétricas» y el corralito como antecedentes.
Según el ministro, el gasto público cayó 30%. También afirmó que el déficit fiscal se eliminó en el primer mes de gestión. Agregó que el presupuesto enviado al Congreso proyecta cuatro años consecutivos de superávit fiscal financiero.
Caputo dijo además que la inflación bajó de «1,5% diario» a una cifra cercana en términos mensuales. Reconoció, sin embargo, que todavía queda mucho trabajo por hacer.
El funcionario defendió incentivos para agro, energía y minería. Mencionó altos impuestos en el agro, malas señales de precios y subsidios en energía. También respaldó el RIGI como un «paraguas» para grandes proyectos.
Caputo aseguró que las exportaciones están en niveles récord en dólares y en cantidades. También dijo que las exportaciones de energía y minería podrían triplicarse en cinco años.
El mensaje apunta a una idea simple. Sin inversión privada, no hay divisas, ni estabilidad, ni crecimiento sostenible. La propiedad privada y la previsibilidad contractual quedan en el centro del plan.
Ese marco beneficia al contribuyente solo si la disciplina fiscal y la apertura productiva se sostienen. Si el aparato estatal vuelve a gastar por encima de sus ingresos, la inversión vuelve a mirar de lejos.