COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. En Turbo, Antioquia, fue capturado Norbey Goez Sepúlveda.
La Dijín dijo que actuó con la Fiscalía General de la Nación, el Ejército Nacional y la DEA. La captura fue con fines de extradición, según el reporte oficial.
Las autoridades lo señalan como alias «el Paisa» o «Ñato». También lo vinculan con el Clan del Golfo, llamado por ese grupo Ejército Gaitanista de Colombia.
La Dijín afirmó que habría aportado recursos económicos para actividades ligadas al tráfico de estupefacientes. También señaló que coordinaba el acopio de clorhidrato de cocaína.
Según la Dijín y el coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, el envío se hacía en embarcaciones rápidas tipo «Go Fast». Las rutas salían del Golfo de Urabá y zonas costeras de Córdoba.
El destino final, según esas autoridades, era Panamá, México y Estados Unidos. La Dijín añadió que los cargamentos se acopiaban en Córdoba y luego se movían por rutas marítimas de Centroamérica.
La Policía informó que Goez Sepúlveda tenía un requerimiento judicial de Estados Unidos por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y concierto para delinquir.
Ahora quedó a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación. Esa dependencia definirá los trámites para su extradición.
En desarrollo.
El hecho importa por una razón simple. Cuando redes criminales usan rutas marítimas y embarcaciones rápidas, el golpe no es abstracto. Es menos seguridad y más presión sobre la ley.
También pesa el costo institucional. Cada captura de este tipo exige operación policial, coordinación judicial y cooperación internacional. Eso significa más recursos del Estado para perseguir a quienes viven del crimen.
La prioridad debería ser clara. Menos espacio para las mafias. Más orden, más control territorial y más protección para la libre actividad económica legítima.
