CHILE (Pulso) — Durante la mañana de este martes, Arrau se refirió al futuro de la reforma de seguridad. Dijo que un eventual retiro no sería una derrota para el Gobierno.
«Estamos viendo cuál es el mejor camino», sostuvo Arrau. Agregó que un posible texto ingresado por los senadores podría cambiar el curso de la iniciativa.
Eso implicaría «quizás un retiro», dijo, mientras esperan esa propuesta. También señaló que han conversado con senadores durante las últimas semanas.
Arrau afirmó que buscan destrabar espacios para avanzar en otros proyectos. En ese marco, llamó a dejar de lado las diferencias.
Pidió hacerlo «en pos de que tengamos mejores herramientas para el combate al crimen organizado». También mencionó las reglas de uso de la fuerza y mejores medios para que las policías actúen en la calle.
Finalmente, defendió que avanzar en una ley de seguridad no es una derrota. Dijo que esas «cosas políticas» deben superarse para dar más seguridad al país.
El fondo del asunto es claro: el Estado sigue buscando la fórmula menos costosa para empujar su agenda. Si el retiro facilita acuerdos, la señal es que la tramitación importa tanto como el contenido.
Pero la prioridad no puede ser el ajedrez político. La ciudadanía necesita reglas claras, policías con mejores herramientas y resultados medibles contra el crimen organizado.
