YEMEN (Pulso) — Las Fuerzas Armadas de Yemen intensificaron este viernes sus operaciones contra los hutíes en la costa occidental.
La respuesta llegó después de que la milicia respaldada por Irán avanzara sobre Moca y otras localidades próximas a Bab el Mandeb. El portavoz del Ejército yemení, Majed Abdulá al Nuzaily, confirmó que la Fuerza Aérea había comenzado ataques en áreas identificadas como objetivos militares.
El oficial pidió a los civiles evitar las rutas que conectan Taiz con Moca y Moca con Dhubab. También pidió no circular por vías declaradas restringidas hasta nuevo aviso.
Según el Ejército yemení, hubo nuevos ataques en Al Mukha y Dhu Bab. Allí, la aviación habría alcanzado concentraciones de combatientes, vehículos y material militar.
Entre los objetivos estuvieron el entorno del puerto de Al Mukha, un punto cercano al centro comercial Zaid al Kharj y posiciones próximas a instalaciones de suministro de agua. También fue atacada una concentración de vehículos y combatientes en la carretera entre Al Mukha y Dhu Bab.
Los hutíes, según la fuente, se hicieron recientemente con Moca, Dhubab y Murad. Eso extendió su control sobre casi toda la costa del mar Rojo que seguía en manos gubernamentales.
El portavoz hutí, Yahya Sari, calificó de «éxito» la ofensiva rebelde iniciada la semana anterior. Aseguró que sus fuerzas habían tomado seis localidades y avanzado sobre unos 5.400 kilómetros cuadrados.
La disputa por Bab el Mandeb agrega presión sobre un paso marítimo fundamental. En esa zona, cada avance militar eleva el riesgo para la seguridad regional y para las rutas comerciales internacionales.
También queda en juego un principio básico: el control de corredores estratégicos no puede quedar en manos de milicias armadas. Cuando el Estado retrocede, ganan la inestabilidad y el costo para el comercio y la seguridad.


