MÉXICO (Pulso) — Confirmado. Vecinos del ejido Tapeixtles, Manzanillo, denuncian detenciones ilegales por parte de la Policía Estatal Preventiva de Colima.
El 12 de agosto, agentes irrumpieron en un partido de fútbol en la colonia. Arrestaron a varias personas. Después las presentaron ante el Ministerio Público Federal como presuntos huachicoleros.
Según un boletín de la FGR en Colima, los detenidos —identificados como Leonel «N», Joel René «N», Fernando «N», Armando «N», Víctor «N» y José «N»— fueron capturados «en el momento en el que sustraían hidrocarburo de forma ilícita de un ducto de Pemex». Los seis ya están vinculados a proceso.
La FGR añade que la captura derivó de una orden de cateo. En el inmueble allanado se aseguraron siete camiones Torton tipo pipa, combustible, dos tomas subterráneas y tres camionetas, entre otros indicios.
Sin embargo, familiares y amigos de Joel René y Leonel afirman que ambos estaban en el campo de fútbol como espectadores. Sostienen que ninguno de los dos vive en Tapeixtles. La familia de Joel René asegura que él reside en Visalia, California, y visitaba a su padre por su cumpleaños.
Para respaldar su versión, los familiares buscan fotografías y videos tomados durante el partido. Este domingo, vecinos realizaron una manifestación pacífica. Exigen una investigación «seria y transparente».
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La contradicción entre la versión oficial y el testimonio de los vecinos es el núcleo del caso. Si las denuncias se sostienen con evidencia, estaríamos ante un uso del aparato estatal para fabricar detenciones en flagrancia. El patrón —presentar detenidos bajo cargos distintos al lugar real del arresto— erosiona la confianza en la procuración de justicia y expone al ciudadano común a la arbitrariedad policial. La transparencia que exigen los vecinos no es un favor: es una obligación del Estado de derecho.


