RUSIA (Pulso) — La Unión Europea cuestionó este viernes el desarrollo de las elecciones legislativas en Rusia. Bruselas acusó a las autoridades de usar medidas represivas para limitar las opciones de los votantes.
El portavoz de Asuntos Exteriores de la Comisión Europea, Christian Wigand, afirmó que el proceso muestra una «creciente erosión de las condiciones democráticas» en Rusia. La Comisión señaló la exclusión de candidatos opositores. También mencionó condenas judiciales contra personas que expresaron posiciones contrarias al Gobierno o a sus políticas.
Según la UE, algunas de esas medidas incluyen penas de prisión de hasta un año por expresar oposición política. Bruselas sostuvo que estas restricciones reducen la competencia electoral. También limitan el acceso de los ciudadanos a información independiente.
Otro punto de choque fue la supervisión internacional. La Comisión criticó que Rusia no haya invitado a observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, OSCE. Según Bruselas, esa decisión incumple compromisos asumidos por Moscú ante la organización.
Los comicios se desarrollan entre el 18 y el 20 de septiembre. Renovarán los 450 escaños de la Duma Estatal, la cámara baja del Parlamento ruso. En paralelo, se celebran elecciones regionales y locales en distintas partes del país.
La elección también se produce sin partidos y candidatos abiertamente contrarios a la guerra contra Ucrania. Fueron marginados del proceso, mientras Rusia Unida busca mantener su posición dominante en la Duma.
Bruselas rechazó además la realización de elecciones rusas en territorios ucranianos ocupados por Moscú. La UE afirmó que no reconocerá esas votaciones ni sus resultados en esos territorios.
La lectura política es clara. Sin oposición real, sin observación plena y con castigos a la disidencia, la elección pierde credibilidad. El costo recae sobre la libertad política y sobre cualquier pretensión de competencia auténtica.
También queda en juego un principio básico: el voto solo tiene valor cuando existen alternativas reales. Cuando el aparato estatal reduce esas opciones, el resultado beneficia al poder y perjudica al ciudadano.


