ARGENTINA (Pulso) — La Municipalidad de La Calera avanza con la repavimentación integral de la avenida Simón Bolívar. La inversión supera los $1.180 millones.
La obra ya pasó el 70% en sus dos primeras etapas. La arteria conecta a los barrios Stoecklin, Industrial, Altos de La Calera, Los Prados y La Estanzuela con el centro.
Según la gestión de Fernando Rambaldi, el nuevo desagüe reemplaza dos caños con una sección conjunta de 0,0982 metros cuadrados. El nuevo conducto tiene una sección de un metro cuadrado.
El municipio también dijo que debió destrabar un terreno de 147 metros cuadrados reservado para esa obra pluvial. Ese espacio habría terminado en manos privadas en 2010, según la investigación municipal.
La Municipalidad retiró un alambrado y luego un tapiado colocados sobre ese lote. También pidió a Catastro Provincial la desafectación del dominio privado e inició actuaciones para determinar responsabilidades.
Además, al avanzar con el hormigonado, los equipos técnicos hallaron un pavimento anterior con menos de 5 centímetros de espesor. También detectaron falta de compactación mínima, según la información municipal.
La obra actual se corrigió sobre una base que no resolvía el problema de fondo. Durante años, la avenida se inundaba y el municipio debía reparar el asfalto después de cada lluvia.
El caso deja una lección incómoda para el contribuyente. Cuando la obra pública se hace mal, el costo no desaparece. Se acumula en reparaciones, demoras y nuevos desembolsos del aparato estatal.
Aquí importa el resultado y también el método. Una avenida troncal necesita estándares reales, no capas finas ni desagües improvisados. La gestión actual intenta recomponer eso con una obra más grande y más duradera.


