VENEZUELA (Pulso) — Confirmado. Varios países intervinieron este viernes en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra.
Reconocieron señales de apertura política en Venezuela. Mencionaron la liberación de presos políticos, una ley de amnistía y espacios de diálogo.
Pero también fijaron una exigencia central. Pidieron reformas institucionales, garantías de derechos humanos y una transición democrática.
Las declaraciones ocurrieron durante la actualización de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela. Un grupo amplio de naciones respaldó la continuidad de ese mecanismo, creado en septiembre de 2019.
Noruega, la Unión Europea, Chile, Colombia, Paraguay, Portugal, España, Italia, Grecia y Perú apoyaron la misión. También reclamaron mayor cooperación del gobierno venezolano con los organismos internacionales de derechos humanos.
El representante noruego dijo que persiste la preocupación por la situación de los derechos humanos. También afirmó que la falta de independencia judicial sigue siendo un desafío fundamental.
La Unión Europea pidió acceso pleno a la misión. Además, expresó preocupación por reportes de represión continua contra actores políticos, sociedad civil, defensores y medios independientes.
Portugal habló de «signos recientes de apertura». Aun así, pidió reformas sostenidas y significativas.
España sostuvo que la salida debe ser una solución pacífica y democrática. También urgió a reanudar la cooperación con las Naciones Unidas y otros mecanismos internacionales.
Chile afirmó que hay cientos de personas arbitrariamente detenidas. También señaló patrones de represión, falta de investigación y ausencia de rendición de cuentas.
La presión externa no es un detalle diplomático. Es el costo de un aparato estatal que sigue bajo vigilancia internacional.
Para cualquier transición real, el punto de fondo sigue siendo el mismo. Sin Estado de derecho, no hay confianza. Sin instituciones independientes, no hay inversión ni libertad política duradera.


