ARGENTINA (Pulso) — Uber Technologies comprometió US$500 millones adicionales para Argentina. El desembolso se ejecutará en tres años. Se suma a otros US$500 millones anunciados en marzo, según fuentes oficiales.
El total proyectado asciende a US$1.000 millones. Así lo confirmó el presidente de la compañía, Andrew Macdonald, tras una conversación con el ministro de Economía, Luis Caputo.
«Argentina es uno de los mercados más dinámicos de Uber, y nuestra convicción solo ha crecido con más fuerza», publicó Macdonald en redes sociales. Caputo replicó el mensaje y lo calificó de «importante».
Los fondos apuntan a tres frentes: expansión del negocio de movilidad, relanzamiento de Uber Eats —reingresado al mercado argentino este año tras salir en 2020— y consolidación de ambos servicios en una sola aplicación.
El anuncio llega en paralelo a la adquisición prevista de Delivery Hero, controlante de PedidosYa, en una transacción valuada en aproximadamente US$14.800 millones. Si obtiene aprobación regulatoria, Uber controlaría PedidosYa en Argentina y en otros 12 mercados de América Latina.
Según datos de la empresa, desde su llegada a Buenos Aires en 2016 la plataforma fue utilizada por más de 20 millones de personas. Más de un millón generaron ingresos a través de ella. Hoy opera en más de 50 ciudades del país.
En marzo, el CEO global Dara Khosrowshahi había sellado el primer compromiso de US$500 millones en una reunión con Caputo.
Lectura editorial. El flujo de capital privado extranjero hacia Argentina —sin subsidios ni garantías estatales de por medio— es la prueba de mercado más elocuente del cambio de clima inversor. Uber no apuesta US$1.000 millones por simpatía ideológica: lo hace porque el entorno de desregulación y previsibilidad lo justifica ante sus accionistas. Eso es exactamente lo que el libre mercado produce cuando el aparato estatal se corre del camino.



