VENEZUELA (Pulso) — Confirmado. Trump dijo que Venezuela tendrá elecciones. Pero sostuvo que todavía no están dadas las condiciones.
El mandatario calificó el proceso como «muy delicado». También afirmó que el país está «demasiado verde» para celebrar los comicios.
Trump explicó que hablará del calendario electoral con Delcy Rodríguez. Dijo que se reunió con ella en Nueva York, durante la Asamblea General de Naciones Unidas.
Las declaraciones llegan mientras cambia la relación entre Washington y Caracas. Estados Unidos busca impulsar la recuperación de la industria petrolera venezolana. También quiere aumentar la producción y las exportaciones.
En paralelo, el gobierno interino avanza en una reforma del sector energético. Además, negocia nuevos acuerdos con empresas extranjeras.
Trump destacó la actividad petrolera. Según afirmó, Estados Unidos extrae «una enorme cantidad de petróleo» de Venezuela. También dijo que Washington espera usar parte de esa producción para aumentar sus reservas estratégicas.
Reuters informó que Chevron, Eni, ONGC, GeoPark y GE Vernova avanzaban en acuerdos. Se trata de nuevos proyectos o ampliaciones de operaciones en Venezuela.
ExxonMobil también aparece en los planes mencionados por Trump. A fines de agosto, el presidente dijo que Exxon, Chevron y otras petroleras estaban entrando nuevamente en Venezuela. Exxon no confirmó públicamente una decisión de inversión definitiva en ese momento.
La cuestión electoral sigue sin calendario definido. Las elecciones podrían demorarse más de un año. Así lo marcan reformas institucionales pendientes.
Entre ellas figuran la renovación del Tribunal Supremo y del Consejo Nacional Electoral. También hacen falta nuevos padrones y cambios técnicos.
Washington mantiene el compromiso con elecciones, pero sin fecha. Mientras tanto, la recuperación petrolera avanza como eje de la transición.
La lectura es clara. El dinero y la inversión se mueven más rápido que la burocracia política. Si la apertura energética gana ritmo, puede beneficiar a empresas y al fisco estadounidense. Pero el voto sigue atrapado en reformas pendientes y en el aparato estatal.
Para la libertad económica, el dato importa. Menos trabas y más capital suelen dar resultados. Para el ciudadano venezolano, la pregunta sigue siendo otra: cuándo habrá reglas claras y urnas en serio.



