ARGENTINA (Pulso) — El riesgo país elaborado por JP Morgan cayó cinco unidades este martes. Se ubica en 405 puntos básicos, según pantallas de Rava.
El viernes pasado tocó 402 puntos. Ese es el mínimo de la gestión libertaria. Hoy se acerca de nuevo a ese nivel.
Los bonos soberanos impulsan la baja. Los títulos bajo ley local suben hasta 0,9% (AE38). Los Globales avanzan hasta 1,1% (GD30).
Fernando Marull, socio de FMyA, atribuyó la compresión al contexto internacional. Las bolsas globales operan en positivo. Las tasas del Tesoro estadounidense a 10 años están, según el analista, «más tranquilas». Eso genera mayor apetito por activos argentinos.
A eso se suman dos datos locales de peso. El Banco Central compró ayer US$532 millones: el mayor monto en la era Milei. Y la inflación de junio perforó el 2% mensual por primera vez en 10 meses.
Marull evaluó que, si el contexto internacional acompaña, el riesgo país puede perforar los 400 puntos.
En Wall Street, los ADR argentinos suben en línea con los principales índices. Lideran Globant (+3,9%), Banco Supervielle (+3,7%) y Banco Macro (+2,7%). Mercado Libre retrocede 1,5%. El Merval porteño suma 1% y cotiza a 3.262.667,08 unidades, equivalente a US$2.087,55 ajustado por el dólar contado con liquidación.
La lectura de Pulso Global es directa: el ajuste fiscal y la disciplina monetaria del gobierno de Milei producen resultados medibles. Un BCRA comprador récord y una inflación en retirada son señales que el mercado descuenta. Perforar los 400 puntos no es un dato técnico menor: es el umbral que separa a Argentina de la percepción de riesgo extremo. El camino es estrecho, pero los números de hoy apuntan en la dirección correcta.



