CHILE (Pulso) — La industria tecnológica mundial enfrenta en 2026 una escasez de memoria RAM sin precedentes. Analistas la denominan «RAMageddon». Los centros de datos que entrenan modelos de inteligencia artificial absorben una porción creciente de la producción global.
Samsung, SK Hynix y Micron concentran más del 90% de la producción mundial de DRAM. Las tres priorizaron contratos con gigantes tecnológicos. El mercado de consumo masivo quedó con menos capacidad disponible.
El impacto en precios es directo. Un kit DDR5 de 32 GB costaba entre 80 y 120 dólares a mediados de 2025. A principios de 2026 superó los 400 dólares. Fabricantes como Framework y CyberPowerPC anunciaron alzas de hasta 50% en sus equipos.
Chile sintió el golpe. El programa Becas TIC de JUNAEB debía entregar 96 mil computadores a estudiantes de séptimo básico. Lenovo, proveedor adjudicado originalmente, se desistió de su oferta. No pudo sostener precio ni plazo bajo las nuevas condiciones del mercado.
JUNAEB declaró urgencia conforme al artículo 8 bis de la Ley N°19.886 y al artículo 71 N°3 del D.S. N°661 de 2024. Abrió una consulta pública previa a un trato directo. NetNow, representante de Acer en Chile, presentó la propuesta más conveniente técnica y económicamente.
Con el mismo presupuesto, JUNAEB pudo adquirir 92.580 notebooks. Las ofertas de Lenovo y HP habrían alcanzado 76.703 y 49.310 equipos, respectivamente. Las primeras 18 mil unidades llegaron dos semanas antes del plazo contractual.
Para más del 60% de los hogares beneficiados, ese computador es el único dispositivo tecnológico disponible en casa.
Analistas coinciden: la escasez no se normalizará antes de 2028. Programas públicos, industria y consumidores seguirán absorbiendo el ajuste al menos dos años más.
El caso es un recordatorio incómodo para quienes diseñan política de gasto público: los contratos estatales no son inmunes a la volatilidad del mercado global. Cuando un componente crítico escasea, el proveedor que cumple no es siempre el más grande, sino el que puede sostener el compromiso cuando el mercado aprieta. La libre competencia entre proveedores —incluida la consulta abierta que JUNAEB realizó— fue lo que permitió maximizar el uso del dinero de los contribuyentes y adelantar la entrega a los estudiantes.



