COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. El 16 de julio de 2026, Puerto Antioquia oficializó su primera exportación de café colombiano. La operación se realizó en alianza con Maersk Line bajo modalidad de contenedor compartido.
El despacho fue posible tras la Resolución No. 7995 de la DIAN, emitida el 4 de junio. Ese aval habilitó formalmente la terminal de Turbo para el comercio exterior de café. Antes, la Federación Nacional de Cafeteros lideró una auditoría técnica y operativa de dos años.
La infraestructura es concreta. Puerto Antioquia construyó una bodega especializada con capacidad para 18.000 sacos de 70 kilogramos —equivalentes a 1.260 toneladas métricas— distribuidos en 57 lotes independientes. El diseño modular evita contaminación cruzada y garantiza trazabilidad por microlote.
La terminal cuenta con seis bahías de descargue y seis de llenado de contenedores. Opera un laboratorio de calidad a cargo de Almacafé. La Federación mantiene oficinas permanentes de inspección en sitio. El monitoreo de humedad y temperatura es en tiempo real. Hay escáneres de última generación e inspección conjunta con la Policía Antinarcóticos.
Según Silvio Bedoya Flores, inspector de la Federación de Cafeteros, la operación del puerto «dinamiza las alternativas del sector exportador nacional». Jesús Tiburcio, directivo comercial de Maersk para la Región Andina, señaló que acercar la infraestructura portuaria a las zonas de cosecha «reduce sustancialmente los costos terrestres de transporte».
Esto es lo que se sabe. Un nuevo puerto activo significa más opciones logísticas para el exportador privado. Menos dependencia de rutas únicas, menos poder de negociación para intermediarios. La libre empresa gana cuando la infraestructura compite. El café colombiano llega ahora al Caribe con una ruta más corta y un costo menor. Eso se traduce en precio, y el precio se traduce en mercado.



