ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Construir una vivienda sustentable con paneles solares en Argentina requiere una inversión inicial de entre US$15.000 y US$30.000, según datos de especialistas citados por La Nación.
El desglose importa. Un sistema fotovoltaico básico de entre 1,5 y 3 kW —iluminación y electrodomésticos de bajo consumo— cuesta entre US$2.000 y US$4.500. Incluye paneles, inversor, estructura y mano de obra.
Para cubrir el consumo completo de una casa de tres ambientes, la potencia escala a 5 kW o más. El costo sube a US$6.000–US$10.000.
Las baterías de litio pueden duplicar el sistema. Un banco de almacenamiento nocturno cotiza entre US$3.000 y US$7.000, según capacidad y marca. Muchos usuarios optan por esquemas híbridos: red eléctrica más respaldo de baterías.
A eso se suma la obra en sí. Materiales termoeficientes, doble vidrio y techos verdes elevan el presupuesto entre un 10% y un 25% respecto de la construcción tradicional. Los especialistas señalan que ese sobrecosto se amortiza por el ahorro energético.
La Ley de Generación Distribuida, vigente en varias provincias, permite inyectar energía a la red y recibir créditos en la factura. Su implementación es desigual. Algunas provincias ofrecen líneas de financiamiento, aunque su disponibilidad varía según el contexto económico.
Esto es lo que se sabe.
La ecuación es clara desde el libre mercado: quien invierte hoy en generación propia se independiza del tarifazo estatal de mañana. Cada peso ahorrado en la boleta es un peso que el contribuyente no transfiere al aparato regulatorio. La desigualdad en la aplicación de la ley provincial es, precisamente, el freno que el Estado le pone a una tecnología que ya camina sola.



