PANAMÁ (Pulso) — El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) adjudicó $369.20 millones en la séptima subasta de Letras del Tesoro de la vigencia 2026. Lo confirmó este miércoles.
El plazo es de 12 meses. Liquidación: 7 de agosto de 2026. Vencimiento: 6 de agosto de 2027.
Distribución del monto adjudicado: - Ofertas competitivas: $170.45 millones - Ofertas no competitivas: $148.80 millones - Segunda vuelta: $10 millones - Reconocimiento de intereses preferenciales a bancos: $39.95 millones
En la primera vuelta, la demanda alcanzó $378.67 millones. Los inversionistas pidieron más de lo que el Gobierno decidió emitir. El MEF lo interpreta como confianza en la capacidad de pago del país.
Los rendimientos solicitados en ofertas competitivas oscilaron entre 4.90% y 5.76%. El precio de corte se fijó en 95.14%, equivalente a una tasa de 5.05%. El rendimiento promedio ponderado quedó en 4.99%.
El Gobierno rechazó el 25.8% de las ofertas competitivas. Eran las que exigían rendimientos superiores al costo objetivo de la deuda pública.
El dato más relevante es el contraste internacional. Durante el último mes, el bono del Tesoro de EE.UU. a 12 meses subió 22 puntos básicos, hasta 4.02%. La tasa SOFR a un año subió 10 puntos básicos, hasta 4.09%. La Letra panameña, en cambio, aumentó apenas 9.66 puntos básicos respecto a la subasta de julio, según el MEF.
Según el ministerio, el incremento fue menor al observado en los mercados internacionales y no refleja deterioro en la percepción del riesgo país.
Lectura de Pulso Global. El resultado habla por sí solo: Panamá financia al Estado más barato que sus pares internacionales y con demanda excedente. Eso es disciplina fiscal traducida en números concretos. El rechazo del 25.8% de ofertas costosas muestra que el Gobierno de Mulino administra la deuda con criterio de mercado, no de conveniencia política. En un entorno global donde el crédito se encarece, ese diferencial favorable es activo estratégico. El desafío es sostenerlo.



