ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Núñez desplazó a Palermo como el barrio con mayor captación de nuevos proyectos en Buenos Aires. Los datos son del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU).
En 2025, el CPAU registró 3.946 encomiendas de obra. El total: 2.979.095 metros cuadrados y 1.540 demoliciones. La actividad se concentró casi exclusivamente en la comuna 13, integrada por Núñez, Belgrano y Colegiales.
«Al analizar las dinámicas de crecimiento de la Ciudad, se evidencia el avance persistente de pedidos de obra hacia el Corredor Norte, Núñez en particular», señalaron desde el CPAU en un encuentro con profesionales, empresarios y funcionarios.
Las obras pequeñas —hasta 1.000 m²— dominaron en cantidad: 81% de las encomiendas. Las obras grandes —más de 5.000 m²— ganaron protagonismo en superficie, con un 39%, concentradas en Palermo y Puerto Madero.
El arquitecto Néstor Magariños, director del Programa Indicadores del CPAU, fue directo: «La actividad de la construcción en la ciudad crece. Los inversores son potentes y no paran. Para la ciudad es la industria más importante».
Las comunas 12, 13 y 15 concentran la mayor densidad de intervenciones. Las demoliciones muestran «una mancha continua» en esa franja. Viviendas de baja densidad ceden paso a nuevas edificaciones de forma sistemática.
El precio de entrada en el segmento en pozo: la incidencia del terreno oscila entre US$650 y US$950 por metro cuadrado. La mayor parte de los casos se ubica entre US$750 y US$850, según relevamientos de Terres, empresa especializada en venta de terrenos para desarrollos.
El motor detrás del fenómeno incluye el Parque de la Innovación —sobre tierras del ex Tiro Federal—, el corredor de avenida Del Libertador y la llegada de proyectos corporativos, educativos y residenciales premium.
Esto es lo que se sabe.
La señal es clara para quienes leen el mercado sin ideología regulatoria: cuando el Estado libera suelo y la infraestructura acompaña, el capital privado transforma barrios enteros sin necesidad de subsidios. Núñez es el caso de estudio. El inversor que llegó primero ya cuenta con plusvalía. El que espera regulación, espera en vano.



