CHILE (Pulso) — Nuam puso en marcha su nueva infraestructura tecnológica para renta variable en el mercado chileno. Con esto, Chile se suma a la misma base que ya usan Colombia y Perú.
«Con esta implementación, Chile se incorporó a la misma base tecnológica que ya utilizan Colombia y Perú», confirmó el holding en comunicado oficial.
El motor es Nasdaq Eqlipse Trading. La pantalla de negociación es nuam Trading Workstation. Ambas ya operan en los otros dos mercados del grupo.
La capacidad técnica es notable: hasta 10.000 transacciones por segundo. Latencia inferior a 100 microsegundos. Eso multiplica por diez la capacidad anterior, según el documento.
En la primera jornada se registraron US$155.482.704 en negociaciones y 50.744 operaciones. Eso representa un alza de 46,8% y 25,1%, respectivamente, frente al 21 de julio del año anterior.
«La puesta en marcha representa un hito para el mercado chileno», dijo Juan Pablo Córdoba, CEO de nuam.
Sin embargo, el debut no fue limpio. Nuam reconoció «incidencias puntuales» durante la primera jornada. Equipos propios y proveedores las atienden «de manera prioritaria», según el comunicado.
Desde una intermediaria reportaron problemas de conectividad en la mañana e inconsistencias en volúmenes transados. Otra corredora señaló que «hay elementos que la hacen menos eficiente». Una tercera firma reportó órdenes que no fueron canceladas automáticamente.
El Ipsa cerró con alza de 0,10% a 10.898,36, cortando una racha negativa de dos jornadas.
En desarrollo.
Lectura editorial. La integración bursátil regional es una apuesta de libre mercado con potencial real: más liquidez, más competencia, menor costo de acceso para emisores e inversionistas. Los números del primer día —volumen récord, mayor velocidad— apuntan en la dirección correcta. Pero los problemas operativos en el debut son una señal de alerta. Las plataformas de infraestructura crítica no admiten rodaje improvisado. El mercado tolera la curva de aprendizaje; lo que no perdona es la opacidad. Nuam hizo bien en reconocer las fallas. Ahora debe resolverlas con velocidad equivalente a los 100 microsegundos que promete su nuevo sistema.



