Elon Musk predijo que el dinero podría volverse «en gran medida irrelevante» hacia 2036. Lo dijo en entrevista con Zanny Minton Beddoes, editora en jefe de The Economist.
El argumento central: la inteligencia artificial y la robótica podrían producir más de lo que la sociedad consume. Si los robots generan alimentos, vivienda, transporte y servicios a escala sin precedentes, la escasez perdería relevancia.
Musk planteó además una pregunta directa: ¿para qué acumular riqueza si la IA provee más bienes de los que un individuo puede consumir?
La predicción llegó en un momento de presión para el mercado cripto. Bitcoin cotizaba por debajo de los US$65.000 desde febrero, según la fuente.
Aun así, la declaración activó a los defensores del activo digital. Musk había sostenido antes que los gobiernos pueden emitir moneda fiduciaria a voluntad, mientras que la energía no puede fabricarse artificialmente. Eso alimentó lecturas favorables hacia Bitcoin como reserva de valor.
Según trascendió, SpaceX posee aproximadamente 18.712 Bitcoin y Tesla cerca de 11.509. A un precio de referencia de US$65.000 por unidad, la tenencia combinada rondaría los US$2.000 millones.
La oferta fija de 21 millones de unidades de Bitcoin podría volverlo más atractivo frente a la expansión de monedas fiduciarias, argumentan sus defensores.
La propia fuente advierte: alcanzar ese mundo de abundancia hacia 2036 requeriría avances enormes en robótica, infraestructura de IA, generación de energía y manufactura. La predicción sigue siendo altamente especulativa.
Lectura de la casa. La visión de Musk ilumina un principio clave: la escasez es el fundamento del valor. Si la tecnología la elimina, el dinero emitido por los Estados pierde sentido antes que los activos de oferta fija. El libre mercado y la innovación privada —no el aparato estatal— serían los motores de esa abundancia. Quienes apuestan por monedas controladas por gobiernos deberían tomar nota.



