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Morosidad en Argentina llega a máximo de dos décadas y frena el motor del consumo

Los créditos impagos alcanzaron 12.1% en abril, nivel no visto desde la crisis de 2001-2002. Economistas advierten que el crédito familiar no será palanca de crecimiento antes de las elecciones de 2027.
Imagen ilustrativa
jueves 23 de julio de 2026 · 06:10 UTC

La morosidad en préstamos al consumo de Argentina escaló durante 17 meses consecutivos. Llegó a 12.1% en abril, según datos del banco central. Es el nivel más alto en dos décadas.

La consultora 1816 Economía & Estrategia estima que más de una cuarta parte de los prestatarios ya no son considerados sujetos de crédito. El dato limita el consumo como motor económico.

«Hoy te quedaste sin políticas de estímulo para la economía», afirmó Miguel Kiguel, exsubsecretario de Finanzas y director ejecutivo de EconViews. «El estímulo fiscal no hay porque no hay plata, y en lo monetario el crédito está frenado justamente en gran parte por el problema de la mora».

El ministro Luis Caputo reconoció el problema esta semana. «Es un problema lógico porque el año pasado hubo una suba fuerte de tasas», dijo durante un evento. Atribuyó el fenómeno a que los bancos «empezaron a actuar de bancos nuevamente».

Funcionarios del banco central esperan que la morosidad haya alcanzado su pico en junio. Sin embargo, economistas y banqueros prevén solo una recuperación gradual. El crédito a hogares difícilmente será motor relevante antes de octubre de 2027, según esas fuentes.

Gonzalo Fernández Covaro, director financiero de Grupo Financiero Galicia, señaló en mayo que el estancamiento de ingresos explica la lenta recuperación. «La expectativa es que durante el año, a medida que la inflación siga bajando y la economía crezca, podamos comenzar a prestar a distintos segmentos. Pero hasta ahora no estamos viendo eso», afirmó.

Banco Nación y Banco Ciudad lanzaron programas de reestructuración. Amplían plazos y reducen costos de financiamiento. Caputo elogió iniciativas similares del sector privado.

El contexto importa. La inflación anual ronda el 30%, frente a más de 200% registrado en 2024. Moody's otorgó esta semana una nueva mejora a la calificación soberana argentina, aunque el país sigue en territorio especulativo.

Lectura de la casa. El ajuste de Milei cortó la inflación y devolvió el crecimiento. Eso es un hecho. Pero la transición de un sistema bancario acostumbrado a financiar al Estado hacia uno que evalúa riesgo privado tiene costos reales y medibles. La morosidad no es falla del mercado: es la factura diferida de décadas de inflación crónica y banca capturada por el sector público. El libre mercado crediticio duele al principio. La alternativa —volver al financiamiento estatal inflacionario— ya se conoce el final.

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