ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Milei anunció por cadena nacional sanciones a empresas que exploten recursos cerca de las Malvinas. También ordenó una base naval en Tierra del Fuego. Y creó un Consejo Nacional de Seguridad.
El discurso llegó horas después de que Trump insinuara un posible giro de Estados Unidos en el conflicto. Milei dijo que «en el mundo corren vientos de cambio favorables» al reclamo argentino. Advirtió que Washington «sabe que en la Argentina tiene un socio confiable».
En Washington, la lectura fue dispar. El politólogo Eduardo Gamarra, de la Universidad Internacional de Florida, habló de «aprovechamiento político» de las señales de Trump, con la vista puesta en 2027. Para él, es «un globo de ensayo» que a Milei le conviene mostrar.
Garret Martin, de American University, sostuvo que Trump «siempre ha mantenido un enfoque muy transaccional». Su objetivo, dijo, es presionar a Londres.
El exasesor demócrata Mally Smith calificó los anuncios como una «escalada». Aunque aclaró que prefiere sanciones a amenazas militares.
The Wall Street Journal fue más directo. Tituló que Milei «combate la caída de su popularidad reactivando el reclamo sobre las Malvinas». El diario señaló que su aprobación cae mientras «su reforma de libre mercado avanza con dificultades», de cara a las elecciones de 2027.
Benjamin Gedan, del Stimson Center, vinculó la maniobra al «trato duro hacia aliados como el Reino Unido» que caracteriza a Trump.
El respaldo, aun ambiguo, de Trump es un activo real para Milei frente a Londres. Que Washington coquetee con revisar su postura histórica confirma que la afinidad ideológica con la Casa Blanca pesa.
Los cuestionamientos sobre el timing electoral no cambian ese dato central: la Argentina, bajo un gobierno de mercado, encontró en Washington un interlocutor distinto al de gestiones anteriores.


