MEXICO (Pulso) — Mexico Jewelry Week (MXJW) celebrará su edición inaugural el 23 y 24 de septiembre. La sede será el Museo Interactivo de Economía (MIDE), en Tacuba 17, Centro Histórico de la Ciudad de México.
La iniciativa nació de una ausencia concreta. Isela Robles asistió a NYC Jewelry Week. Allí presentó su libro «Joyas del cine». Comprobó que México, primer productor mundial de plata, no tenía un foro que reuniera a toda la industria.
El eje conceptual es «Reformulando el lujo: de la tradición a la innovación, del lujo al significado». El programa incluye conferencias, talleres y mesas de diálogo. Frank Sánchez, director del Instituto Europeo del Lujo, ofrecerá la conferencia magistral «Redefinir el lujo en el siglo XXI».
La agenda también contempla un recorrido por la calle Madero —antes conocida como Plateros— para explorar la historia joyera del Centro Histórico. La doctora en filosofía Rocío Vidal impartirá un taller sensorial sobre arte y joyería a partir de la obra de Pablo Picasso.
Diez firmas y creadores participarán en la galería de diseñadores. La selección consideró trayectoria, propuesta creativa y calidad. Por primera vez, una marca emergente —menos de cinco años de trayectoria— podrá integrarse mediante convocatoria abierta.
Entre los participantes confirmados: el escultor Sebastián, los diseñadores Karen Marrún, Leticia Llera, Mauricio Serrano, Samuel Burstein y Tanya Moss. También Martha Carmela Sotelo, directora creativa de TANE, y Lourdes Cázares, presidenta de la Cámara de Joyería de Jalisco.
El evento cerrará con una gala de reconocimientos conducida por Viko Navarro e Isela Robles. Se presentarán piezas inéditas y ediciones limitadas. Los ganadores del concurso BE2BEE —categoría profesional y estudiantil— también serán distinguidos.
Los organizadores planean publicar un libro de memorias por cada edición. El objetivo es documentar el trabajo de los diseñadores mexicanos y construir un registro permanente del sector.
Lectura editorial. México posee la materia prima y el talento artesanal. Le faltaba la plataforma que convirtiera ese capital en negocio exportable. MXJW apunta exactamente a eso: visibilidad, conexiones y oportunidades comerciales concretas. En un entorno donde el aparato estatal rara vez facilita la proyección internacional de la libre empresa creativa, la iniciativa privada toma la delantera. El éxito dependerá de que el encuentro trascienda el escaparate y genere contratos reales.



