CHILE (Pulso) — JP Morgan publicó una nueva minuta sobre la megarreforma del presidente José Antonio Kast. La semana en que se espera su aprobación en el Congreso.
El banco de inversión advirtió que la reforma «podría impulsar el crecimiento de manera significativa, pero también amplía el déficit fiscal estructural». Según el documento, «es probable que se requiera una restricción adicional del gasto fiscal real en los próximos años».
La firma fue directa: «el diseño fiscal del proyecto de ley no parece ser autofinanciable dentro del horizonte proyectado». Un mayor crecimiento, reconoce JP Morgan, «compensaría parcialmente estos costos, pero no los compensa por completo».
La principal fuente de pérdida de ingresos identificada es la reducción de la tasa del impuesto de primera categoría a las empresas. A eso se suman créditos fiscales y exenciones.
JP Morgan también analizó el Informe de Finanzas Públicas del segundo trimestre. El propio gobierno proyecta allí que no cumplirá la meta de déficit a partir de 2027. La deuda bruta superaría el 45% del PIB en 2029.
Sobre los supuestos de crecimiento, el banco señaló que Dipres revisó a la baja su pronóstico para 2026, de 2,1% a 1,8%, pero que esa cifra «sigue estando 60 puntos base por encima» de la proyección de JP Morgan. La firma estima que Chile crecerá apenas 1,2% este año.
Lectura editorial. Una reforma pro-crecimiento que no se autofinancia no es gratis: el costo lo absorbe el contribuyente futuro o los servicios públicos recortados. El mercado premia la disciplina fiscal tanto como la baja de impuestos. Si los supuestos de crecimiento del gobierno resultan más optimistas que los del mercado, el margen de maniobra se estrecha. La señal de JP Morgan es clara: sin ajuste de gasto complementario, el alivio tributario a la libre empresa llegará con factura diferida.



