MEXICO (Pulso) — México ocupa la segunda posición en América Latina en proyectos de bienestar inmobiliario. Así lo documenta el Global Wellness Institute. Solo Brasil lo supera.
El negocio global del wellness proyecta un valor de 10 billones de dólares en 2029. La cifra proviene del mismo instituto, según la columna publicada en El Financiero.
El impacto ya es medible en hotelería. Espacios dedicados al bienestar generan hasta tres veces más ingresos por día que una habitación tradicional. Las nuevas propiedades se conciben desde el inicio con esa lógica.
El perfil del viajero cambia. El llamado wellness traveler busca destinos de baja densidad, entornos tranquilos y experiencias de alto detalle. Los hoteles boutique ya operaban con ese esquema; ahora lo adopta la industria en general.
El fenómeno alcanza también el deporte de alto rendimiento. La Federación Mexicana de Fútbol renovó su Centro de Alto Rendimiento con una inversión de 400 millones de pesos. El recinto aloja a diario a 200 personas y sirvió de sede a la Selección Nacional por más de 50 días durante el reciente Mundial. El proyecto incluirá además un pabellón nuevo con terraza de observación, gradería y recepción de aficionados.
Los mercados más activos son Ciudad de México, Monterrey, Quintana Roo, Los Cabos y Jalisco. Concentran ya centros enfocados en longevidad y bienestar integral.
Lectura de Pulso Global. El dato es claro: donde el sector privado identifica demanda, construye, invierte y eleva estándares sin esperar instrucción burocrática. El wellness mexicano avanza porque los incentivos de mercado funcionan. La pregunta relevante es si el marco regulatorio y fiscal acompañará ese dinamismo o lo frenará con cargas que encarezcan la inversión y alejen capitales hacia Brasil u otros competidores regionales.



