ARGENTINA (Pulso) — India habilitó las importaciones comerciales regulares de yerba mate argentina. La decisión fue formalizada por la Food Safety and Standards Authority of India.
Hasta ahora, cada comprador debía presentar una solicitud especial. Los trámites podían extenderse meses. Los aranceles superaban el 130%, incluso en envíos de pocos kilos.
Con la incorporación al Código Alimentario indio, el arancel cae a cerca del 30%. Las empresas argentinas podrán cerrar operaciones directamente con importadores locales.
Las gestiones involucraron a la Cancillería argentina, el Senasa, los gobiernos de Misiones y Corrientes, autoridades indias y empresas del sector. Participaron firmas como Playadito, Piporé, Las Marías y Primicia.
«Con esta incorporación al Código Alimentario, el proceso cambia por completo», declaró Yonathan Klimiuk, gerente de Klimiuk Infusiones. Klimiuk señaló que su compañía ya trabaja con dos importadores indios y prepara sus primeros envíos.
Como en India no existe tradición de consumo con mate y bombilla, las empresas desarrollaron blends, saquitos y productos solubles, variantes similares al té.
Cerca del 90% del consumo de yerba mate sigue concentrado dentro de Argentina, según la fuente. La apertura de nuevos destinos resulta estratégica para un sector con producción elevada y mercado interno con poco margen de expansión. India supera los 1.400 millones de habitantes y tiene una cultura fuertemente vinculada al consumo de infusiones.
Lectura de la casa. La reducción arancelaria —de más del 130% a cerca del 30%— es el tipo de destrabe que el libre mercado exige y la burocracia suele postergar durante años. El sector yerbatero argentino, castigado por la concentración del consumo interno, gana un destino de escala real. La apertura no llegó sola: requirió coordinación entre el sector privado, la Cancillería y organismos técnicos. El resultado demuestra que la desregulación comercial y la diplomacia económica rinden frutos concretos para el productor y el exportador.



