ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Confirmado. Google ya puso en órbita un satélite con una TPU.
La compañía prueba chips de inteligencia artificial con el Proyecto Suncatcher. El objetivo es crear centros de datos espaciales.
El plan apunta a una red de 81 satélites. Esos equipos procesarían grandes volúmenes de información desde el espacio.
Según el informe técnico de Google, el objetivo exigirá un salto logístico enorme. La empresa calcula unas 370.000 toneladas de carga útil.
Eso equivale a aproximadamente 1800 lanzamientos de Starship. El cálculo asume 200 toneladas por vuelo.
Google también estima un precio de lanzamiento cercano a los 200 dólares por kilogramo en 2035. El propio informe aclara que no es un estudio de viabilidad económica.
La prueba inicial enfrenta obstáculos claros. Google menciona energía, refrigeración, radiación y costos de lanzamiento.
Travis Beals dijo que las pruebas en tierra no replican todas las condiciones de órbita. También señaló que la tasa de errores sería baja para inferencia.
El entrenamiento de modelos a gran escala sigue siendo más difícil. Google prevé dos satélites diseñados para computación avanzada con despegue en 2027.
La apuesta muestra una verdad incómoda para la infraestructura digital: el espacio no es barato. Cada avance dependerá de más productividad, más capacidad y menos burocracia tecnológica.
También deja una señal sobre el capital privado y la innovación. SpaceX aparece como pieza central de una idea que, por ahora, sigue en fase de prueba.
Si el plan despega, la competencia por energía y lanzamientos será feroz. Si no, quedará como otro recordatorio del costo real de llevar la nube fuera de la Tierra.



