USA (Pulso) — Geno Smith tomó la iniciativa. Meses antes del campamento de los Jets, contactó a Matt Simms y le pidió trabajo de campo.
Simms fue su respaldo en los Jets hace doce años. Hoy dirige «Simms Complete», empresa de coaching de quarterbacks en el norte de Nueva Jersey.
La semana previa al campamento, ambos se reunieron en Franklin Lakes, N.J. Tres días en el campo. Varios compañeros de equipo de Smith también participaron.
El objetivo: afinar los detalles técnicos del puesto.
«Me contactó hace unos meses», confirmó Simms. «Me dijo: cuando vuelva a la ciudad, me encantaría trabajar contigo. Veo lo que estás haciendo, tu coaching, tus ejercicios, y quiero aprender».
Simms describió la solicitud como directa y profesional. Smith llegó con disposición de alumno, no de estrella.
Esto es lo que se sabe hasta ahora. El campamento de los Jets ya arrancó. Smith entra con trabajo previo encima.
En desarrollo.
El detalle importa: un quarterback veterano que paga por mejorar, busca un ex compañero convertido en entrenador privado y pone el cuerpo tres días seguidos. Eso es libre empresa aplicada al deporte. Simms construyó un negocio desde cero; Smith lo eligió por mérito, no por nombre. El resultado lo dirá la temporada.



