MEXICO (Pulso) — El fabricante chino Guangzhou Automobile Group (GAC) confirmó el establecimiento de una planta de ensamble en México. La instalación operará bajo un esquema flexible. Producirá vehículos de combustión interna, híbridos, híbridos enchufables y eléctricos.
Desde su llegada al país en noviembre de 2023, GAC comercializó más de 12 mil vehículos. Su red supera los 30 distribuidores en las principales ciudades del país.
La compañía opera un Centro de Distribución de Autopartes en el Estado de México. El complejo cuenta con más de 100 mil refacciones disponibles. El plazo máximo de entrega es de 72 horas, según la empresa.
GAC forma parte de GAC Group, fundado en 1997. El grupo tiene presencia en más de 70 países y regiones. Ha producido más de 30 millones de vehículos, acumula más de 18 mil 600 patentes y destinó más de 7 mil 500 millones de dólares a investigación y desarrollo.
Su portafolio en México incluye 10 modelos bajo las marcas GAC, AION y HYPTEC. La operación mexicana es la primera filial directa del grupo en América Latina.
En 2026, la empresa anunció una alianza de dos años con el Deportivo Toluca Futbol Club como parte de su estrategia de sports marketing.
Lectura editorial. La entrada de GAC ilustra una tendencia que el aparato regulatorio mexicano no puede ignorar: el capital asiático llega donde encuentra condiciones de mercado y mano de obra competitiva. La libre empresa no tiene pasaporte. El reto para México no es frenar esa inversión, sino garantizar reglas claras, certeza jurídica y competencia leal para todos los jugadores. Sin esas condiciones, ninguna planta de ensamble —china, europea o estadounidense— ancla operaciones de largo plazo.



