MÉXICO (Pulso) — La industria petrolera de la Cuenca Pérmica genera 6.3 veces más empleos que toda la industria automotriz mexicana. Lo afirmó Alberto Ochoa, representante de CBMX Servicios de Ingeniería Petrolera, según reporta El Financiero.
Las cifras del Permian son contundentes. Su actividad económica equivale a 1.5 veces el PIB de Nuevo León. Sus regalías para fondos educativos rondan el presupuesto anual de la UNAM. Y los ingresos personales generados por esa cuenca son «prácticamente equivalentes al monto de las remesas que recibe México», según Ochoa.
México estima recursos prospectivos no convencionales por alrededor de 64 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente. Sin embargo, el propio especialista advirtió que esas cifras aún deben validarse mediante exploración y delimitación. «Necesitamos explorar, necesitamos descubrir, necesitamos validar que tenemos esas reservas», declaró.
Ochoa propuso desarrollar proyectos piloto con monitoreo ambiental, hídrico y social antes de avanzar hacia explotación comercial. Citó el caso de Vaca Muerta, en Argentina: ese yacimiento requirió cerca de seis años de exploración y pruebas antes de iniciar su etapa de maduración. México, advirtió, podría tardar un plazo similar.
«¿Tiene México un potencial similar? Solo lo podemos responder evaluando nuestros recursos con criterios técnicos, ambientales y sociales», sostuvo.
Reconoció que aún es prematuro afirmar que el país pueda replicar ese desarrollo.
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La comparación es reveladora. Mientras el Permian Basin transforma economías estatales enteras, México mantiene sus recursos no convencionales en el limbo regulatorio y político. El aparato estatal ha preferido sostener a Pemex con dinero de los contribuyentes antes de abrir la exploración a la libre empresa con capacidad técnica real. El costo de esa omisión no está en un presupuesto: está en los empleos que no existen y en las remesas que el país necesita porque no genera riqueza propia en su subsuelo.



