ARGENTINA (Pulso) — El Fondo Monetario Internacional (FMI) respaldó este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) que impulsa el Gobierno de Javier Milei. También valoró «positivamente» la publicación del programa financiero del Tesoro para 2026 y 2027.
Julie Kozack, vocera del organismo, lo dijo en conferencia de prensa en Washington. «Una mayor transparencia y previsibilidad en torno al financiamiento del sector público y a la acumulación de reservas contribuirán a fortalecer la confianza de los mercados», afirmó. Destacó además que el riesgo país se redujo tras la presentación del plan.
Sobre la reforma del BCRA, Kozack fue directa. Según la funcionaria, el cambio «fortalecerá las salvaguardas institucionales que protegen la independencia de su política, permitirá aclarar su mandato, mejorará la rendición de cuentas y la transparencia, y reducirá las vulnerabilidades asociadas a la dominancia fiscal». Definió ese concepto como «una situación en la que el Banco Central financia al Gobierno».
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, precisó las cifras del programa. Las necesidades para lo que resta de 2026 ascienden a USD 19.200 millones. Las fuentes de financiamiento suman USD 22.900 millones. Para 2027 se requieren USD 24.900 millones, cubiertos con el saldo de USD 3.700 millones que dejaría este año.
El ministro Luis Caputo aclaró que el esquema no contempla volver a los mercados internacionales como objetivo. «Es una opción, no un objetivo», señaló. Las compras de divisas del BCRA ya superaron los USD 11.000 millones en lo que va del año, según las fuentes.
Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, visitará Argentina el 28 y 29 de julio por invitación de Milei. Se reunirá con el presidente, el equipo económico y actores del sector privado. En el mismo viaje visitará Uruguay.
El FMI mantiene su proyección de crecimiento del PBI argentino en 3,5% para 2026 y 4% para 2027, por encima del promedio regional y global.
Confirmado. El aval del FMI no es protocolar: cubre el frente cambiario, el fiscal y el institucional en simultáneo. La reforma del BCRA apunta al núcleo del problema histórico argentino: la maquinita al servicio del gasto público. Prohibir el financiamiento del fisco por ley es exactamente lo que el libre mercado exige de un banco central creíble. El plan financiero sin regreso al mercado internacional, además, reduce la dependencia de tasas elevadas. Para el contribuyente argentino, cada paso en esa dirección es menos inflación y más certeza.



