ARGENTINA (Pulso) — El Fondo Monetario Internacional proyectó que Argentina encabezará el crecimiento económico entre las principales economías de América en los próximos años.
Según las estimaciones del organismo, el país registraría una expansión del 3,5% en 2026 y del 4% en 2027. Esas cifras superan las proyectadas para Brasil, México, Estados Unidos y Canadá.
De concretarse, Argentina acumularía tres años consecutivos de crecimiento. Una dinámica poco habitual en las últimas décadas.
El FMI también anticipa una trayectoria descendente de la inflación. El organismo proyecta niveles de un dígito hacia 2028, consolidando estabilidad macroeconómica.
El informe atribuye la mejora a la continuidad del proceso de estabilización. Destaca avances en materia fiscal, desaceleración de la inflación y recuperación de la actividad económica.
El contexto global complica la comparación. El FMI señala desaceleración del crecimiento mundial, tensiones geopolíticas, menor dinamismo del comercio y encarecimiento de la energía. Aun así, Argentina superaría el promedio proyectado para América Latina.
El organismo considera que la economía podría sostener una senda de crecimiento con mayor previsibilidad, apoyada en el equilibrio de las cuentas públicas y la reducción de desequilibrios monetarios.
Lectura editorial. Los números del FMI validan lo que el ajuste fiscal de Milei buscaba demostrar: que el orden en las cuentas públicas precede al crecimiento, no lo impide. Argentina pasó de ser el caso de manual del despilfarro kirchnerista a liderar proyecciones regionales en menos de tres años. El principio es claro: libre empresa y disciplina fiscal generan condiciones para la inversión. El desafío ahora es sostener la senda sin ceder a la presión del gasto.



