VENEZUELA (Pulso) — Confirmado.
Eni y Repsol evalúan vender una parte de su participación en Perla. El yacimiento de gas natural está frente a la costa de Venezuela.
La operación busca abrir el proyecto a inversionistas externos. También persigue reunir más recursos para su desarrollo, según fuentes familiarizadas con el asunto.
Ambas empresas poseen cada una el 50% de la empresa conjunta offshore. Las dos se negaron a comentar al medio citado.
El análisis ocurre mientras la administración de Donald Trump presiona para desbloquear las reservas energéticas de Venezuela. El país tiene vastas reservas de petróleo y grandes yacimientos de gas. Sin embargo, no exporta ese combustible.
El mes pasado, Venezuela y Estados Unidos anunciaron alianzas con petroleras como Chevron, GE Vernova y Eni. El objetivo fue impulsar la producción de crudo.
Eni y Repsol firmaron además un acuerdo con Caracas para comenzar a exportar gas a finales de 2031. Ese pacto busca reactivar un proyecto estancado desde hace tiempo. La meta es ampliar la producción de Perla, ubicada en el Golfo de Venezuela.
Bloomberg informó a principios de este año que la meta es duplicar la producción del yacimiento. También reportó que el plan contempla exportar el combustible como gas natural licuado desde una terminal flotante.
La posible venta refleja una lógica simple. Hace falta capital para sostener proyectos de largo plazo. Y cuando el Estado y la política pesan demasiado, el capital privado exige más flexibilidad.
Venezuela necesita inversión, seguridad jurídica y reglas estables. Sin eso, los grandes yacimientos quedan atrapados entre promesas oficiales y proyectos estancados. La apertura a inversionistas externos puede destrabar fondos. También pone a prueba la capacidad del país para atraer libre empresa sin ahuyentarla con incertidumbre.



