ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Flavio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta con 47,03% de los votos. Lula quedó con 45,16%.
El resultado sorprendió a las encuestas. Eso disparó la cotización de los activos brasileros. El EWZ, ETF en dólares que replica el índice de renta variable de Brasil, saltó 12,5%. El real se apreció 4,2%.
La victoria del candidato de derecha también impactó en las tasas de interés de Brasil. Bolsonaro promete un recorte del gasto para ajustar las cuentas.
El movimiento cruzó la frontera. El optimismo del mercado contagió al mercado local. El riesgo país cayó 56 puntos básicos el lunes. El índice S&P Merval saltó 5,1% en dólares.
La cotización oficial de la moneda local no imitó al real y se mantuvo estable. El contado con liquidación retrocedió 1,4%. La brecha cambiaria comprimió a 5,1%.
También se conocieron datos de construcción e industria de agosto. Ambos crecieron 0,4% y 1,9% mensual desestacionalizado. El EMAE de agosto podría rebotar cerca de 1% mensual. No compensaría la caída de 2,9% de julio.
Es altamente probable que el PBI del tercer trimestre muestre una caída por segundo trimestre consecutivo. Técnicamente, eso indicaría recesión.
El mercado también miró a Estados Unidos. El S&P 500 marcó un nuevo máximo histórico y llegó a 7844,9 puntos. Las tasas largas del Tesoro subieron a sus niveles más altos en 24 años.
La lectura es clara. Cuando gana la derecha, el capital reacciona con más confianza. Menos gasto y más disciplina fiscal suelen premiar al contribuyente y castigar al aparato estatal.
Para Argentina, el mensaje importa. La región valora la previsibilidad, el orden y las cuentas públicas bajo control. Sin eso, el alivio financiero sigue siendo frágil.