ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Javier Milei llevó al Gabinete el debate sobre el tipo de cambio. La novedad surgió tras la presentación de Alberto Ades, que expuso ante ministros.
Ades dijo que «el tipo de cambio está 29% más bajo que el promedio de los últimos 23 años». También señaló que hoy la situación es distinta a la de 2018.
El economista citó tres apoyos para el esquema actual. Habló de superávit comercial, cuenta corriente positiva y récord histórico de exportaciones. El equipo económico usa ese mismo razonamiento para rechazar una devaluación.
El texto también menciona que la brecha entre el contado con liquidación y el dólar oficial es del 5%. Según ese dato, el cepo cambiario quedó casi irrelevante para muchas operaciones.
Ades advirtió además que una devaluación tendría impacto negativo en los salarios. El propio expositor aclaró que un tipo de cambio apreciado «deberá ser convalidado».
El artículo suma otros factores a favor de la estabilidad cambiaria. Menciona mejores términos de intercambio, con petróleo arriba de los USD 100 y soja en alza. También destaca la revaluación del real brasileño, que encarece los viajes a Brasil para argentinos.
En lectura política, el debate importa porque define dónde se pone el costo. Un dólar más alto traslada presión a precios, salarios y ahorro. Un dólar más bajo premia la estabilidad y castiga a quienes viven de la devaluación como atajo.
Para el contribuyente y la economía real, el punto central es la previsibilidad. Menos discrecionalidad cambiaria significa más orden para invertir, producir y comerciar. El Gobierno, según el material difundido, apuesta a esa señal.