MEXICO (Pulso) — Confirmado. Omar García Harfuch anunció la creación de un nuevo centro penitenciario en Sinaloa. Dijo que se hará con recursos federales, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El proyecto surge tras la riña y balacera en el penal de Mazatlán. Las fuentes reportan 12 muertos en un caso, y detallan que entre las víctimas hubo un menor de edad en visita.
García Harfuch afirmó que el nuevo centro será «moderno, seguro» y con infraestructura para fortalecer el control penitenciario. También agradeció a Graciela Domínguez por aportar los terrenos necesarios.
Mientras se concreta la obra, el actual Centro Penitenciario de Mazatlán fue reforzado con elementos de la Guardia Nacional y personal del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social, dependiente de la SSPC.
El Financiero añade que la nueva cárcel podría demorar años por licitación, permisos y construcción. También señala que la ubicación exacta no se había revelado, aunque Domínguez dijo antes que se construirá en Culiacán.
El episodio vuelve a exhibir el costo de una red penitenciaria presionada por la violencia. Cuando el Estado pierde control dentro de sus cárceles, el contribuyente termina pagando más seguridad, más infraestructura y más reacción de emergencia.
La prioridad debería ser clara: orden, control y capacidad institucional. Sin eso, la cárcel deja de contener el delito y se vuelve otro frente de riesgo para la sociedad.