MEXICO (Pulso) — Confirmado. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) desarticuló una célula que extorsionaba a repartidores de motocicleta por aplicación.
Cinco personas fueron detenidas: Oswaldo, Amalia, Juan Carlos, Nancy y Enrique. Cada uno tenía funciones distintas dentro de la organización, según la SSC.
La célula exigía una cuota semanal de 700 pesos a los conductores. A cambio, les permitía repartir paquetes y alimentos en zonas de la Ciudad de México.
Además, los obligaban a usar sus mochilas de reparto para transportar dosis de narcóticos, según las investigaciones.
Los operativos ocurrieron en tres inmuebles: Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo e Iztapalapa. Participaron SSC, Fiscalía capitalina, Marina y Guardia Nacional.
En Cuauhtémoc detuvieron a Oswaldo, de 44 años, señalado como presunto líder. Le aseguraron marihuana y 182 dosis de una sustancia similar a cocaína.
En Miguel Hidalgo cayeron Amalia, 28 años, y Juan Carlos, 30. Se asegura marihuana, crystal y 103 dosis de polvo blanco.
En Iztapalapa detuvieron a Nancy, 46, y Enrique, 41, señalados como encargados de cobrar las extorsiones. Ahí había 168 dosis de aparente cocaína.
Los cinco quedaron a disposición del Ministerio Público. Las autoridades recuerdan que se presumen inocentes hasta sentencia firme.
Esto es lo que se sabe: el operativo expone cómo el crimen organizado captura la economía de plataformas. Los repartidores, trabajadores independientes que sostienen su ingreso en el reparto por app, terminaron sirviendo de mula involuntaria bajo amenaza.
El caso revela un costo oculto para la libre empresa digital: cuando el Estado no garantiza seguridad en las calles, las redes criminales imponen su propio «impuesto» a quien solo intenta trabajar. La detención es un avance, pero no resuelve el problema de fondo en la capital.


