COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. El presidente Abelardo de la Espriella anunció este lunes el inicio de la reconstrucción. Lo hizo desde Quibdó, capital del Chocó, en su tercera visita a la zona.
El sismo del 10 de agosto, de magnitud 7,4, dejó más de 150 mil viviendas con daños y casi seiscientos edificios colapsados. Según la UNGRD, afectó a dieciséis departamentos y 494 municipios. Las familias damnificadas suman 159.924; las personas, 324.157.
En el Chocó, epicentro del terremoto, se registraron doce fallecidos, tres desaparecidos, 3.521 viviendas destruidas y 19.412 averiadas.
Las medidas anunciadas:
- Entrega de las primeras 4.480 toneladas de materiales para reparación. - Estrategia de autorreparación y autorreconstrucción asistidas, con ingenieros y profesionales. - Grupo Argos comprometió mil viviendas de rápida construcción; seiscientas pueden destinarse al Chocó. - A partir del 26 de agosto, familias con vivienda destruida o inhabitable recibirán 875.452 pesos mensuales durante tres meses. Total por hogar: 2,6 millones de pesos (unos 855 dólares).
El Gobierno calcula el costo total de la reconstrucción en cerca de treinta billones de pesos, equivalentes a unos 9.500 millones de dólares. El proceso lo coordinará el Fondo Milagro, cuya gerencia recae en el empresario Jaime Uribe.
De la Espriella tomó como referencia el Forec, fondo creado tras el terremoto de 1999 en Armenia, considerado un ejemplo positivo. Advirtió que no permitirá que la emergencia sea usada con fines de clientelismo.
«No vamos simplemente a reemplazar lo que se perdió. Vamos a reconstruir mejor», afirmó el mandatario, según el documento de EFE.
La apuesta de De la Espriella combina recursos del Estado con capital privado y gestión empresarial. La incorporación de Grupo Argos y la figura del Fondo Milagro apuntan a un modelo donde la libre empresa opera junto al aparato estatal. Ese esquema, si se sostiene con transparencia y control real, puede marcar la diferencia frente a reconstrucciones anteriores capturadas por la burocracia. El reto es enorme: 9.500 millones de dólares y un Chocó que, según el propio presidente, acumula décadas de abandono.


