ARGENTINA (Pulso) — El Servicio Penitenciario de Córdoba frustró un intento de ingresar 10 chips de telefonía celular al Complejo Carcelario N°1 Rvdo. Francisco Lucchese, conocido como penal de Bouwer. Los dispositivos viajaban ocultos dentro de una mochila infantil.
El hallazgo se produjo durante controles habituales sobre paquetes destinados al establecimiento. Personal del Departamento Requisa inspeccionó la mochila y detectó los chips. Los artículos están vedados por la normativa interna.
Las autoridades secuestraron la mochila y las 10 tarjetas SIM. Dieron aviso a la Justicia para el inicio de las actuaciones correspondientes, según informó el Servicio Penitenciario cordobés.
La información oficial no precisó a quién iba destinado el bolso ni en qué sector del penal se entregaría. Confirmó que los chips fueron retirados antes de ingresar a la unidad. Hasta el momento no se comunicaron detenciones ni imputaciones, según el mismo organismo.
El medio local ElDoce.TV confirmó que los 10 chips quedaron secuestrados junto con la mochila como parte del procedimiento administrativo y judicial.
Nota de redacción: Infobae fechó esta publicación el 27 de agosto de 2026. Pulso Global consigna esa fecha tal como aparece en la fuente; no puede verificar de forma independiente si corresponde a un error de datación.
Esta modalidad no es nueva en Bouwer. En una requisa anterior, agentes detectaron estupefacientes ocultos en limones: ocho bolsitas con sustancia vegetal compatible con marihuana y siete envoltorios con sustancia blanca pulverulenta compatible con cocaína, según fuentes oficiales citadas por Infobae.
El patrón es claro: el aparato delictivo adapta sus métodos, usa objetos cotidianos —mochilas de niños, frutas— para burlar controles. Cada chip que entra a un penal es una línea de mando activa. Que la requisa funcione no es un detalle menor: es la primera línea entre el orden y la impunidad intramuros.


