USA (Pulso) — El comediante Josh Johnson comparó el atractivo del presidente Donald Trump con el del expresidente Barack Obama en un episodio del podcast «What Now? with Trevor Noah», difundido de nuevo el 4 de julio.
Johnson sostuvo que Trump funciona como «el Obama de los blancos que odiaban la idea de Obama». Según el comediante, esa es la razón por la que los críticos «siguen subestimando» al presidente.
El argumento central de Johnson: existe una narrativa «integrada en la comprensión que tiene América de la experiencia de una persona negra» —la historia de superación ante la adversidad— que culturalmente se reserva a los afroamericanos. Pero hay «muchas grietas» en ese relato, dijo.
Hay blancos, señaló Johnson, cuyas familias también vivieron inmigración, pobreza y criminalidad en sus entornos: «Mis bisabuelos eran inmigrantes irlandeses, les escupían cuando llegaron... Tengo mucha droga y crimen en mi barrio... Mi familia dependió de cupones de alimentos». Todo eso, apuntó, «nunca se cuenta de esa manera».
El clip fue reposteado en Facebook por el propio Trevor Noah el 4 de julio y generó amplia circulación en redes.
El análisis de Johnson llega en un momento en que figuras del entretenimiento debaten abiertamente el vínculo emocional de Trump con su base. El comediante Dave Chappelle también reconoció recientemente, según Fox News, que entiende por qué Trump «se enoja» con CNN.
La lectura de Pulso Global. El fenómeno que describe Johnson no es nuevo, pero rara vez lo nombra alguien del circuito progresista del entretenimiento con tanta claridad: hay millones de ciudadanos cuya historia de esfuerzo y movilidad individual fue ignorada por décadas de narrativa identitaria. Trump capitalizó ese vacío. Mientras la izquierda cultural siga descartando esa experiencia como «privilegio», seguirá perdiendo terreno en exactamente esos condados que deciden elecciones.



