COLOMBIA (Pulso) — Las renuncias de James Rodríguez y Juan Fernando Quintero obligan a Colombia a buscar un nuevo «10» de cara a la Copa América.
Antes de la salida oficial de James, ya se conocía que Quintero no seguiría en el combinado nacional. La pregunta ahora es quién asumirá el eje de la Selección.
Nelson Gallego dijo que Colombia y Néstor Lorenzo deben cambiar el esquema. «En el fútbol moderno no se depende de un 10 o un talentoso», afirmó. Según Gallego, hoy mandan más los jugadores que atacan espacios, tiran diagonales y aportan en defensa.
Por la inmediatez del proceso, Arias, Carrascal y Gustavo Puerta pican en punta para recibir el número 10 que deja James David Rodríguez. Pero portar ese dorsal no significa cumplir las mismas funciones.
Arias mostró capacidad para moverse en todo el frente de ataque. Fue el único jugador de Colombia que anotó después de la fase de grupos en el Mundial, con el gol ante Ghana. Carrascal llega con buen nivel en Flamengo. Puerta ya fue el número 10 en la sub-20 de 2023.
También aparecen Yáser Asprilla, con cuatro goles en cinco partidos con Girona, Nelson Deossa, reubicado como mediapunta en Betis, y Camilo Durán, destacado en Escocia. En Brasil están Jordan Barrera y Johan Rojas. Otras camadas también muestran compromiso sin pelota.
La discusión trasciende un dorsal. Colombia deberá decidir si protege la nostalgia o acelera un fútbol más físico y más exigente sin el viejo conductor clásico. Eso importa para el orden táctico y para el futuro del equipo. Cuando el mercado del talento cambia, también cambian las jerarquías. Y el precio de no adaptarse suele pagarlo la Selección entera.