MEXICO (Pulso) — César «Chino» Huerta confirmó su retorno a Pumas. Llega tras una etapa con el Anderlecht de Bélgica.
«Soy un bendecido de estar en casa», declaró el jugador al presentarse con el club auriazul.
El extremo reveló que él mismo impulsó el fichaje. Contactó directamente a Antonio Sancho, vicepresidente deportivo de Pumas. «Conseguí su número y, a raíz de eso, todo fue avanzando muy rápido», confesó Huerta.
El jugador rechazó que el regreso al futbol mexicano sea un retroceso. «Pasé un año muy difícil y esto lo veo como una oportunidad para reinventarme», explicó. Aseguró estar «comprometido al 100 por ciento con la institución».
Huerta ahora es el nuevo número 10 del equipo universitario.
Su paso por Europa le había dado la posibilidad de estar en la Copa del Mundo 2026. Pero, con el inicio de la era de Rafa Márquez, su lugar ya no está asegurado.
El extremo confía en que este nuevo ciclo con Pumas lo acerque de nuevo al Tricolor. «Sé que si estoy en un buen nivel tengo muchas chances de competir en Selección Nacional», afirmó. «Pumas me abrió las puertas de la Selección», agregó.
La historia de Huerta es, ante todo, una decisión de mercado. Un jugador evaluó dónde maximizar su carrera y eligió volver, sin cuotas ni mandatos que lo obligaran. Fue él quien tocó la puerta, no una directriz institucional.
El resto queda en manos del mérito deportivo. Si el nivel en la cancha respalda la apuesta, la Selección decidirá. Ese es el único criterio que, según sus propias palabras, el jugador reconoce como válido.


