COLOMBIA (Pulso) — Invest in Bogotá presentó un informe elaborado junto con Michael Page. El estudio ubica a Bogotá en el tercer lugar entre las capitales latinoamericanas con mayor auge en Centros de Servicios Compartidos (CSC) y Global Business Services (GBS). Solo Ciudad de México y São Paulo la superan, según confirmó Isis Durán Moreno, directora ejecutiva de la agencia.
El mercado latinoamericano de CSC mueve aproximadamente 50.000 millones de dólares, según el documento. Las empresas encuestadas proyectan un crecimiento de entre 8% y 12% desde este año hasta 2028. El 96% de los entrevistados señaló que mantendrá o ampliará sus centros de servicios compartidos en los próximos dos años.
Durán Moreno citó tres ventajas competitivas de Bogotá. Primera: el talento. El 42% de los profesionales bilingües del país se concentra en Bogotá región, según el Icfes. El 40% de los estudiantes nacionales de Administración de Empresas y Economía también estudia allí. Segunda: la ubicación geográfica. La ciudad comparte zona horaria con la costa este de Estados Unidos y Canadá. Tercera: infraestructura tecnológica, que incluye red digital sólida y data centers.
Los servicios más demandados por los CSC instalados en Bogotá son finanzas, recursos humanos y tecnologías de la información, incluyendo inteligencia artificial, data y analítica, y cloud computing, según el informe.
Los principales países inversores en la ciudad son, según Durán Moreno, Estados Unidos, España, México, Brasil y China.
Lectura editorial. Los datos confirman algo que el aparato estatal colombiano rara vez celebra con coherencia: la libre empresa y el talento privado construyen ventajas competitivas reales. Bogotá atrae inversión extranjera directa no por decreto ni por gasto público, sino por capital humano y conectividad de mercado. El riesgo es claro: si el entorno regulatorio y de seguridad jurídica se deteriora bajo el actual gobierno nacional, esa ventaja se evaporará. La inversión no espera; migra.



